“Niñas, niños y mascotas no son motivo de exclusión”: Anahí González va contra la discriminación en la vivienda

Te comparto esta noticia:

Ciudad de México; 3 de marzo de 2026.– La senadora Anahí González presentó ante el Senado de la República una iniciativa para reformar el artículo 3º de la Ley de Vivienda, con el objetivo de frenar expresamente que se niegue el arrendamiento de un inmueble por cohabitar con niñas, niños o animales de compañía. La legisladora, fundadora de Morena en Quintana Roo, sostuvo que el derecho a una vivienda adecuada no puede estar sujeto a prejuicios ni cláusulas discriminatorias.

La propuesta parte del principio constitucional de igualdad y no discriminación, y busca armonizar la legislación federal con estándares de derechos humanos. Asimismo, establece que esta reforma armoniza la ley federal con lo que ya hizo la Ciudad de México el 28 de octubre de 2025, cuando se prohibieron expresamente las cláusulas restrictivas que impiden rentar vivienda a personas que viven con menores de edad o animales de compañía. De acuerdo con datos citados en la iniciativa, 69.8% de los hogares mexicanos tiene al menos una mascota y cuatro de cada diez familias viven en casa rentada, muchas de ellas enfrentando restricciones como “no niños” o “no mascotas”. Además, el 25% de las quejas en materia de vivienda registradas por el Copred en la Ciudad de México están relacionadas con exclusión por estas causas.

Anahí González subrayó que la reforma atiende dos ejes centrales: el interés superior de la niñez —que exige condiciones estables y seguras para el desarrollo de las infancias— y el reconocimiento de que los animales de compañía forman parte de los nuevos modelos de familia. En ese sentido, afirmó que impedir el acceso a la vivienda por estas razones constituye una práctica que profundiza la desigualdad y vulnera derechos fundamentales.

La senadora enmarcó la iniciativa en la llamada Revolución del Bienestar, al señalar que garantizar un hogar sin discriminación es una condición básica para construir paz social y reducir brechas. “El hogar debe ser un derecho, no un privilegio”, enfatizó, al llamar a sus pares a respaldar una reforma que —dijo— coloca la dignidad de las familias en el centro de la política habitacional.