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MI COLUMNA DESDE CANCÚN

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Cancún Quintana Roo julio 8 del 2021.

JUNIOR BOCA FLOJA.

Por: Fernando Enrique Novelo Ascencio.

Hace unos días nos enteramos por las benditas redes sociales, que el hijo de un dictadorzuelo extranjero, venido a menos, se expresó groseramente de nuestro Presidente, Lic. Andrés Manuel López Obrador.
Pero ese junior boca floja, carente de conocimientos de la talla de estadista de nuestro Presidente, se atrevió a decirle “cobarde”.
Gracias a un buen y valiente defensor de los mexicanos, como lo es el distinguido diplomático Maximiliano Reyes Zúñiga, Subsecretario de América Latina de la Cancillería de nuestro país, el tal Juan Carlos Ortega Murillo, hijo del que fue guerrillero en Nicaragua y que luego se apoderó del gobierno de ese país hermano, Daniel Ortega Saavedra, recibió una real contestación donde le dice: “COBARDÍA ES LA ALIADA DE LA REPRESIÓN”
Y que sabrá el junior boquiflojo ese del Ortega Murillo de cobardías, cuando él como un ente COBARDE vive rodeado de guaruras (tal vez guerrilleros venidos a menos como su padre) que le cubren las espaldas para que no lo toque ni el pétalo de una rosa.
Cobardía es vivir a la sombra de un dictador como lo hace Ortega Murillo.
Cobardía es hablar mal de un señorón de la política como lo es el Señor Presidente de nuestro País, Lic. Andrés Manuel López Obrador, a quien seguramente no conoce y menos conoce de su forma de actuar.
Pero si esta columna le llegara al junior boquiflojo, hijo de Daniel Ortega Saavedra, lo puedo retar a que exprese qué conoce del Lic. López Obrador y si no sabe nada de él, que mejor se disculpe por haber errado en su apreciación.
El Presidente López Obrador, elegido legítimamente por los mexicanos, es considerado un estadista honesto y de talla internacional, pero Daniel Ortega Saavedra fue un guerrillero que asaltó la Presidencia de Nicaragua y en vez de mejorar a su pueblo, lo ha hundido en la miseria al constituirse en dictador de la misma. ¿Una gran diferencia verdad?
Por lo tanto, debe entender Juan Carlos Ortega Murillo, que aquél que escupe hacia arriba en la cara le cae y eso precisamente le pasa a él al agraviar a nuestro Presidente, lo que no hacemos los mexicanos con su señor Padre, a quien se le reconoce su lucha contra lo que hoy ejerce en Nicaragua, es decir no se constituyó en buen nicaragüense para servir a su pueblo sino para servirse de su pueblo.
Hoy por hoy, no hay quien iguale en trabajo con verdadera fuerza y vigor, al Lic. Andrés Manuel López Obrador, Presidente Constitucional de lo Estados Unidos Mexicanos, para servir a su pueblo, pésele a quien le pese. ASI Y SIN COMA ALGUNA