Isla Mujeres, Quintana Roo 25 de septiembre de 2026.- “Los sellos no se van a levantar porque así lo ha pedido el pueblo”, con ese compromiso público, la Presidenta Municipal de Isla Mujeres, Atenea Gómez Ricalde, respondió a las familias de la Zona Continental que han solicitado mantener clausuradas las sascaberas ubicadas cerca de sus viviendas.
La alcaldesa hizo el pronunciamiento durante la audiencia pública “Atendiendo a la Gente” realizada en la colonia La Luna, zona que colinda con una de las sascaberas clausuradas y donde habitantes han denunciado durante años afectaciones ocasionadas por las explosiones y el polvo generado por las actividades de extracción de material.
Silvia Uscanga Batún, Remi Adriana Kanul Hau y Wendy Mejía López, vecinas de la zona, coincidieron en agradecer la intervención de las autoridades municipales y señalaron que desde la clausura de estos bancos de material hoy viven con mayor tranquilidad, sin las explosiones y las grandes cantidades de polvo que anteriormente formaban parte de su vida cotidiana.
Las vecinas recordaron que durante años tuvieron que convivir con estas actividades prácticamente junto a sus hogares, padeciendo el ruido de las explosiones, el polvo y otras afectaciones que impactaban directamente en la calidad de vida de sus familias.
Hoy, aseguran, la diferencia es evidente. Ahora ya no hay explosiones y el polvo disminuyó, por lo que pidieron que las clausuras se mantengan y que no se permita nuevamente la operación de actividades que puedan poner en riesgo la tranquilidad y seguridad de quienes viven en esta parte de la Zona Continental.
Los testimonios de Silvia, Remi Adriana y Wendy ponen rostro a una problemática que durante años afectó directamente a las familias y muestran una cara distinta de la controversia generada alrededor de las clausuras: la de quienes viven junto a estos predios y aseguran haber experimentado directamente sus consecuencias.
Fue precisamente ante habitantes de esta zona donde Atenea Gómez dejó clara la postura de su administración al señalar públicamente que los sellos de clausura no serán retirados mientras prevalezcan las condiciones que motivaron la intervención de las autoridades y la exigencia de las familias de que estas actividades no regresen.
Las vecinas coincidieron en que, por encima de cualquier interés particular, debe prevalecer el derecho de las familias a vivir en un entorno seguro, tranquilo y respetuoso del medio ambiente.
Para quienes durante años convivieron con las explosiones y el polvo, la discusión no se reduce a permisos, sanciones o intereses económicos. Se trata de conservar la tranquilidad que recuperaron desde que las sascaberas dejaron de operar.
Y en La Luna, frente a las propias familias, la respuesta de la Presidenta Municipal fue contundente: los sellos no se van a levantar porque así lo ha pedido el pueblo.

