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A TRES AÑOS DE DISTANCIA

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Por: Fernando Enrique Novelo Ascencio.

Hace tres años, cuando el reloj marcaba las 8 de la noche y minutos, se escuchó el grito de esperanza de un pueblo agraviado con hambre y sed de justicia: ganó el Peje, era la frase de millones de mexicanos. Y claro, después fueron apareciendo los adversarios del Lic. Andrés Manuel López Obrador, en la elección de ese histórico día admitiendo que los resultados de la elección no les favorecieron, con lo cual reconocieron y validaron el triunfo INOBJETABLE, CONTUNDENTE, de nuestro Presidente de la República: Lic. Andrés Manuel López Obrador.
Dice una frase muy cierta: cualquiera puede guiar un barco cuando hay calma, pero sólo aquellos que tienen voluntad, capacidad, fuerza, inteligencia, rectitud, valor, prudencia y filantropía, pueden guiar una nave aún en las condiciones más adversas.
Hoy, a tres años de distancia de esa histórica elección, hemos sido testigos de cuanta maldad existe entre quienes, autonombrándose santurrones y mexicanos, atacan como hienas hambrientas a un gobierno popular que no populachero, como es el del Presidente López Obrador.
Las causas de esos feroces ataques son nada más y nada menos que el freno a las inmorales canonjías de que disfrutaban algunos mal llamados “empresarios”, chayoteros mal llamados “periodistas”, escritores de banqueta mal llamados “intelectuales”, políticos pillos, así como una fauna de otrora vividores del presupuesto.
Este día 1 de julio, al escuchar el mensaje del Presidente López Obrador, se empieza a ver la luz al final del túnel, porque aún contra todas las tempestades que le fabrican, va adelante la construcción del Aeropuerto Internacional “General Felipe Ángeles”, que a decir de verdaderos conocedores de la aeronáutica y construcciones de aeropuertos, ese es un modelo bien hecho y con talla internacional de gran calidad, moderno y funcional; la construcción de la refinería de Dos Bocas; la construcción del Tren Maya; los trabajos para el camino transitsmico entre los puertos de Coatzacoalcos, Veracruz y Salinas Cruz, Oaxaca; el rescate de seis refinerías que gobiernos anteriores dejaron que se trataran de extinguir para que luego las entregaran a los extranjeros; el caminar de los programas del Bienestar, sobre todo los encauzados a las becas a estudiantes de escasos recursos, a los discapacitados, pensiones a adultos mayores, acceso a la los programas gratuitos de salud y otros más que redundan en beneficio, más que nada, de los que menos tienen, siendo esto un mandato constitucional.
Con los programas y acciones del Gobierno de la Cuarta Transformación que encabeza el Lic. López Obrador busca un pueblo libre, seguro, justo y más próspero, siendo uno de sus propósitos que exista la fraternidad del pueblo mexicano, pero no como la que le achacan sus detractores políticos, conservadores y retrógradas, sino la fraternidad entendida como una guía de acción social para superar sufrimiento, carencias e indefensión, es decir la seguridad social para todo el pueblo sin distinguir ricos o pobres, letrados o no. Que sea la fraternidad entendida como esa guía de acción social para todos los mexicanos sin excepción.
Y ratificó el Presidente López Obrador que seguirá trabajando poniendo al servicio del pueblo su imaginación, experiencia y trabajo, sin limitación alguna, teniendo presente el No Mentir, No Robar, No Traicionar.
Y palabras más, palabras menos, el Presidente López Obrador, concluyó su mensaje dándole las gracias al pueblo todo, sin distingo alguno, por refrendar su confianza en su persona, YA QUE SU COMPROMISO ES Y SERÁ EL DE QUE JAMÁS TRAICIONAR SUS PRINCIPIOS DE SERVIR A TODOS LOS MEXICANOS. GRACIAS DE TODO CORAZÓN, MUCHAS GRACIAS.
Y ya viendo su rostro a través de las cámaras de video de las redes sociales, de las benditas redes sociales, que no de las televisoras tradicionales, se nota al presidente López Obrador, con una mirada de esperanza, que fija sus objetivos en hacer de nuestro país una nación que destierre para siempre la corrupción, que abata la delincuencia, que los niños y jóvenes tengan una educación confiable, que los adultos mayores puedan mejorar su calidad de vida y que todo el pueblo tenga acceso a los programas de educación y salud pública gratuitamente.
Sea pues, con la esperanza de México, una Cuarta Transformación permanente.

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